Emprendedores y Felices

Descubrir juntos los secretos, errores y triunfos de emprendedores de éxito

Emprendedores y Felices

3 HÁBITOS ZEN PARA UN EMPRENDEDOR FELIZ

Te quiero invitar a mi mundo y mis hábitos zen para ser un emprendedor feliz.

¿Por qué hablo tanto de felicidad?

Emprendedor zen

La respuesta es bastante obvia: la felicidad es la esencia de la vida, es a lo que todos deberíamos aspirar a diario. Ello no significa una vida sin fracasos, sin grandes errores, sin momentos dolorosos, no me refiero a eso en lo absoluto, me refiero simplemente a que la búsqueda de la felicidad ya es en sí la felicidad misma.

Si tuviese que resumir lo que es felicidad, diría lo siguiente: la felicidad es la búsqueda de una vida sin preocupaciones materiales y de amor por aquello que emprendemos en la vida.

El emprendedor feliz

Ser emprendedor significa un cambio de vida importante en comparación con la vida de asalariado. El espíritu emprendedor no se conforma con solo llegar puntual al trabajo y cumplir sus tareas lo mejor posible. Las preocupaciones del emprendedor ahora se centran en cómo ganar dinero: iniciar el proyecto, gestionarlo y encontrar las vías para hacer entrar dinero. Estoy simplificando, por supuesto.

Ser emprendedor en mi opinión no es sinónimo de trabajar 80 horas por semana para ganar mucho dinero. También se puede ser feliz así, por supuesto, a final de cuentas cuando a uno algo le apasiona, no hay descanso.

Sin embargo, creo que crear una empresa es tanto una oportunidad para mejorar diferentes aspectos de la vida como una necesidad: es una forma de vivir que se impone.

Crear buenos hábitos facilita la toma de decisiones correctas y entonces puedes convertirte en un buen emprendedor: rico porque cubres tus necesidades materiales y feliz en el día a día con aquello que emprendes.

Veamos ahora aquello por lo que deberías empezar a hacer para convertirte en un emprendedor libre y feliz: mis tres hábitos zen para un emprendedor feliz.

Dormir bien

Dormir bien

Las consecuencias de la falta de sueño

Duermo poco y mal. No hace falta que sea médico para confirmarlo. Desde mi infancia tengo muy malos hábitos de sueño: acostarme tarde, comer pesado antes de ir a dormir, ver tele o sentarme frente al ordenador (aunque a menudo sea para mirar información que aporta valor a mi formación como emprendedor).

El artículo aquí adjunto resume muy bien los problemas relacionados con la falta de sueño. Me identifico completamente. Si es tu caso, te recomiendo las soluciones propuestas en el artículo pues son sencillas y de sentido común.

Desde que duermo mejor

Mientras escribo el presente artículo, ha pasado una semana desde que he comenzado a modificar mis hábitos de sueño.

· Me acuesto a una hora (más o menos) fija, sobre las 22 h (bueno, ayer tuve una pequeña recaída al acostarme a las 23 h).

· Leo un buen libro, novela o biografía, pero sobre todo evito libros de formación o que traten algún problema por resolver. Nada, el hecho de encontrarme en mi cama pronto (sobre las 22 h) tiene un efecto relajante. Mientras que, cuando me acuesto tarde, a las 23 h o a media noche, el estrés de haber perdido un preciado tiempo me supera.

· Hago ejercicios de respiración de 3 a 5 minutos antes de irme a dormir. Se trata de simples ejercicios de inspiración y expiración profunda. Mi cabeza de repente se queda libre de preocupaciones del día a día y entonces puedo acostarme apacible.

· Evito temas de conversación problemáticos. Lo dejo para el día siguiente.

· Desconecto el teléfono (con el modo avión es suficiente) cuando llego a casa, sobre las 20:30 h.

RESULTADO: La calidad de mi sueño ha mejorado ligeramente. Sé que aún tengo camino por recorrer. Por el contrario, puedo decir que noto cambios en dos aspectos de mi vida:

1. Tengo más ánimo.

2. No me siento desbordado por las tareas del día o de la semana. He encontrado la capacidad de establecer prioridades en el día a día.

En resumen, cada vez soy más zen.

Despeja tu mente

Despeja tu mente

Sin lugar a dudas, dormir bien es un paso gigantesco hacia el bienestar físico y mental. Mi voluntad de ser emprendedor ha aumentado estos últimos días.

Dormir bien no es lo único que ha cambiado mi vida. El segundo hábito zen: tener la mente despejada.

¿Qué entiendo por tener la mente despejada? Se trata de ser capaz de tener un campo de visión tanto interior (gracias a la meditación, principalmente) como exterior (en general, tener la casa ordenada, y en particular, mi zona de trabajo).

Para mí, tener la mente despejada es sinónimo de claridad a nivel de opciones disponibles antes de tomar una decisión. Para mí, el hecho de meditar y de ordenar es indispensable en la vida de todos los días.

Aún y cuando por circunstancias de la vida no siempre es evidente, es necesario aplicarlo en el día a día.

Meditar

Hace aproximadamente 3 meses empecé a practicar la meditación todas las mañanas tras levantarme. Este ritual diario me ayuda enormemente a mantenerme concentrado a lo largo del día. Por ejemplo, he estado escribiendo durante más de 30 minutos sin interrupción alguna en mi cerebro. Para mí, ¡ALUCINANTE!

Si te cuesta meditar, es perfectamente normal, no te tortures pues la meditación requiere mucha práctica. Pero aún y cuando no lo hagas perfecto, vas a sentir sus efectos al cabo de unos pocos días o semanas.

Si tras unos días de meditación crees que es demasiado, piensa que al menos durante 10 o 15 minutos que dura la sesión vas a poder encontrarte a solas contigo mismo. Quieras o no, le das a tu cerebro la posibilidad de cuestionarse las rutinas. Mira este video del Dr. Dispenza sobre la meditación y la mente en general (cien por cien con base científica).

¿Cuándo fue la última vez que hiciste una buena pausa?

Poner orden

Reconozco que ordenar la casa no es algo que todo el mundo lleve bien. Yo tengo dos niños pequeños por lo que entiendo tu reticencia.

Sin embargo, estoy convencido de que tener un espacio de trabajo despejado con su ordenador no es más complicado que eso. Te aconsejo hacerte con una zona de trabajo que vayas a despejar COMPLETAMENTE. Que no haya nada en tu campo visual.

La única cosa que debes ver son las tareas que previamente te has fijado para hacer progresar tu proyecto. Nada más cuenta.

Hacer deporte

Hacer deporte

Haz deporte todos los días, todos los días, todos los días.

Prácticamente no hay nada que demostrar sobre los beneficios del deporte para el cuerpo. Y además de eso, el deporte produce un bienestar incalculable en la cabeza.

«No tengo tiempo», «debo hacer la compra, luego, los niños», «trabajo hasta tarde», etc.

Entonces, te voy a hacer una sola pregunta: ¿Tienes 5 minutos?

Evidentemente la respuesta es «sí». Entonces, puedes hacer deporte. Empieza por 5 minutos al día de ejercicio físico después de su sesión de meditación, por ejemplo.

Como prefieras, puedes hacer como en este video o empezar por hacer la mitad y aumentar muy poco a poco tus sensaciones semana tras semana en función de cómo te sientas. Estoy convencido de que si haces ejercicios sin machacar tu cuerpo, aumentarás tu capacidad a largo plazo sintiéndote feliz.

El resultado es un aumento en el bienestar, la confianza y la motivación para el resto del día.

Por dónde empiezas

Creo que si lees este artículo hasta el final es por una simple razón: estás cansado y trabajas mucho pero tienes la impresión de no avanzar y de perder de vista los objetivos de vida.

Eso se llama estrés. O más bien, un exceso de estrés cotidiano.

Como yo, tienes necesidad de reencontrar sensaciones olvidadas, de volver a sentir el momento presente y de no dispersarte entre todas las emergencias del día, las obligaciones personales y profesionales. Quieres encontrar horas disponibles con el objetivo de llevar a cabo un nuevo proyecto… pero te cuesta horrores.

Tienes la impresión de dar un paso adelante y dos atrás. Si te sirve de consuelo, conozco muy bien esa sensación, no estás solo. La he sentido cientos de veces y ¡puede llegar a ser exasperante!

He aquí mis propuestas para aplicar fácilmente mis 3 hábitos zen para ser un emprendedor feliz.

1. Empieza por fijarte una cita hoy mismo o mañana a más tardar.

2. Vas a reservarte 15 minutos de reloj

3. … que vas a emplear para meditar 10 minutos con la ayuda de una aplicación (por ejemplo, Headspace, te la aconsejo) o un video de Youtube. No importa el medio.

4. … 5 minutos de deporte como en este video de ejemplo.

5. Esta mañana o esta tarde, escoge un espacio que vas a arreglar: ¡tu sitio de trabajo!

Un consejo: sobre todo, sobre todo, sobre todo, no esperes a que todo sea perfecto. La perfección de los ejercicios vendrá después. Lo esencial es empezar.

Y después, recuérdate a ti miso que ¡jamás es demasiado tarde para empezar!

DOMIR, MENTE DESPEJADA Y DEPORTE son mis tres hábitos para ser zen en el día a día y de esta forma convertirse en un emprendedor feliz en lo que emprende, libre en sus decisiones y rico en conocimientos. Lo demás vendrá solo.

Por supuesto, lo que presento aquí no es más que el producto de la experiencia de una sola persona: yo mismo. Pero como siempre digo, estoy lejos de saberlo todo. Te invito a que compartas tus comentarios y a que me preguntes aquello que pase por tu cabeza. Te responderé en cuando haya terminado mis sesiones de deporte y meditación.Winking smile

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